Promueva la generación de contenido de calidad en la web
El internauta promedio busca información relevante y confiable en la red, y una estrategia de contenido web debe centrarse en este principio.
¿Qué significa realmente "información de calidad"? Se refiere a contenido que aporta valor a la experiencia del lector en el sitio web, basado en datos útiles y concretos para quien lo visita. Los responsables de la web deben preguntarse: ¿Qué clase de contenido espera encontrar el lector? y, sobre todo, ¿es este contenido realmente útil y relevante para él?
Crear textos efectivos para medios digitales implica cumplir con ciertas reglas, y la información de calidad es una de ellas. Muchas empresas cometen el error de ver su sitio web como un gran anuncio publicitario, lo cual puede alienar a los usuarios. En lugar de abrumar al visitante con autopromoción, el sitio debe enfocarse en ofrecer contenido valioso.
Cada espacio de la vida cotidiana, desde la televisión hasta Internet, está lleno de publicidad, y esto ha llevado a una saturación. Al ingresar a una página web, lo último que el usuario quiere encontrar es otro anuncio más. Lo que realmente busca es información útil.
El compromiso del creador de contenido debe estar en la calidad de cada texto compartido. Crear contenido editorial significa ofrecer información más rica y profunda que simplemente decir que un producto es "grandioso". A continuación, dos ejemplos que ilustran claramente esta diferencia:
En el primer ejemplo, encontramos un anuncio genérico que no aporta información relevante al lector; este no obtiene ningún dato que le motive a confiar en la empresa ni a considerar los beneficios de su producto.
El segundo ejemplo, en cambio, ofrece contenido informativo que resulta útil: explica en qué consiste el tratamiento, menciona sus beneficios y describe cómo funciona. Con este enfoque, el lector obtiene tres datos concretos en pocas líneas: el tipo de tratamiento, su objetivo y su mecanismo de acción. Esto convierte al contenido en una fuente valiosa de información que, a su vez, puede motivar al lector a tomar una decisión de compra.
Este es el núcleo de lo que se entiende como información de calidad: transformar un lector casual en un cliente potencial ofreciendo contenido que eduque, informe y genere confianza.